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Cinco consejos que debes tener en cuenta si quieres invertir en tecnologías conectadas

Hoy en día la tecnología ha permitido a los seres humanos conectarse desde diferentes lugares del mundo,  acceder a millones de datos con solo hacer un click y  ha facilitado procesos que antes requerían mucho tiempo y esfuerzo.

Y si ahora casi todos los aspectos de nuestra vida diaria pueden funcionar de manera interconectada, ¿por qué no aplicarlo también a los negocios? Para esto, es importante que los dueños de pequeñas y medianas empresas se tomen el tiempo de entender sus posibilidades y aprender cómo estas pueden beneficiarlos.

Podemos hablar de tecnología conectada cuando hay comunicación entre dispositivos (a través de la web, sensores, redes u otros medios), es decir, cuando sus acciones están conectadas y unos actúan automáticamente a partir de lo que hacen otros.

Este es un ciclo beneficioso para tu empresa: el uso de este tipo de tecnologías te lleva a tomar decisiones informadas, basadas en datos reales, lo que conduce a la innovación y al uso de más y mejor tecnología. Además, sirve para automatizar operaciones y acelerar el ritmo de tu fuerza de trabajo.

Para tener reportes automáticos de la operación de tu empresa, análisis predictivos, gestionar los datos de tus empleados y clientes, integrar tu tienda con el e-commerce, gestionar tus pagos y contabilidad en línea… sea cual sea tu necesidad, si estás pensando en hacer una inversión en tecnologías conectadas, debes tener en cuenta estos aspectos:

  1. Que se trate de un sistema seguro. Uno de los aspectos a tener en cuenta es incrementar los controles sobre el procesamiento de pagos, por ejemplo con sistema de cifrado punto a punto, para reducir el fraude con tarjetas de crédito.
  2. Que tenga soporte. Asegúrate de tener a disposición un equipo de asistencia en línea, mejor si es 24/7. Así podrás tener la tranquilidad de saber que si necesitas instalar, arreglar o mejorar algo, tendrás un equipo experto que te ayude.
  3. Que sea escalable. Muy probablemente tu negocio seguirá creciendo, sea en clientela, locación, ganancias o todas las anteriores. La tecnología que adquieras debería, por lo tanto, poder adaptarse a eso para ahorrarte tiempo y dinero.
  4. Que sea personalizable. Así como tu empresa es distinta a otras, la tecnología que te ayuda en esta debe serlo también. Debe ser flexible, ajustarse a las especificaciones de tu negocio y tus clientes.
  5. Que te genere un buen retorno sobre la inversión. Debes tener presente que la tecnología que uses debe servirte ahora y en el futuro cercano. Para lograrlo debes elegir plataformas sólidas y flexibles, que te ayuden a hacer más eficientes aspectos puntuales de tu operación.

Fuente: Kabbage blog.